Saltar al contenido

LABRADOR RETRIEVER

LABRADOR RETRIEVER

El Labrador Retriever es una raza de perro de carácter amable y adorable; sus orígenes son relativamente recientes y están ligados a Inglaterra y a un cruel destino que casi contribuyó a la extinción de su raza original incluso antes de que se hiciera famosa y conocida en el mundo.

Estos perros, alrededor del siglo XVIII, se utilizaron, gracias a su fuerza y tamaño físico, para la pesca en esta isla, donde esta raza de perro existió en su primera etapa nativa.

Su presencia fue muy apreciada por los pescadores, que lograron, gracias a su colaboración, obtener excelentes resultados con la pesca; los perros se lanzaron a las frías aguas que bañaban sus puertos sin reparos y sin miedo hacia el mar helado, logrando nadar hábilmente y volver a la orilla con el botín a favor de sus patrones de pesca.

Con el paso de los años la pesca sufrió algunas modernizaciones, que vieron cada vez menos la ayuda de esta raza de perros como colaboradores, desgraciadamente no sólo su presencia fue considerablemente restrictiva, sino que también se establecieron reglas, según las cuales los perros que estaban amordazados no podían quedarse y circular libremente.

Estas reglas desestabilizaron a los habitantes de la zona, muchos de ellos fueron abandonados a su suerte; la cantidad de perros callejeros obligó al gobernador a tomar soluciones cuestionables y sangrientas, ordenando la matanza de los perros que poblaban las calles sin destino ni amo.

Los perros que lograban llegar al puerto, se arrojaban a las aguas para hacer el trabajo por el que habían sido amados por sus antiguos amos, hábitos que eran difíciles de morir, seguían comportándose como estaban acostumbrados hasta el momento del abandono; este comportamiento fue notado por algunos trabajadores del puerto, que también notaron su actitud de traer de vuelta los objetos que se les arrojaban por diversión.

Algunos de estos perros fueron embarcados en barcos destinados al gran continente y, si hoy debemos la presencia de este hermoso perro entre las muchas razas que pueblan nuestros hogares, es gracias a la bondad de algunos trabajadores de los puertos de la época, que se aficionaron a los cariñosos perros que se encontraban apostados cerca de las zonas navales, decidieron embarcarlos y llevarlos a un futuro diferente, tachonado de afecto y de trabajo duro, al que estaban acostumbrados y que realizaban con placer.

Una vez llegados al nuevo continente, los criadores locales se dieron cuenta de las bellas cualidades dadas por la robustez física, pero lamentablemente les faltaba un poco de olfato para ser buenos cazadores, por lo que consideraron dos opciones diferentes para remediar este inconveniente: la primera era crear cruces con perros similares, que tuvieran las propiedades típicas del perro de caza; o con un trabajo más largo, iniciar una larga selección del labrador retriever, con el fin de mejorar la raza y escoger los ejemplares que tuvieran las mejores características.

Pasaron varias décadas antes de que este trabajo se completara, y aquellos que habían estudiado las dos posibilidades se dieron cuenta de que quizás la mejor posibilidad era la segunda solución. Así que pasaron unos setenta años antes de que llegáramos a la carrera definitiva que conocemos hoy.

Esta búsqueda de la raza perfecta tuvo lugar en Canadá en la región del Labrador y en la isla de Terranova; con el futuro de la colonización inglesa se exportó al mundo, volvió a la vieja Inglaterra, la tierra de sus antiguos orígenes y fue inmediatamente apreciada por sus cualidades físicas y de comportamiento.

Utilizado como perro de trabajo y de compañía, todavía hoy es uno de los perros más queridos del mundo; utilizado por la protección civil y el rescate alpino, es muy bueno en la búsqueda de personas desaparecidas y actividades similares; excelente como perro antidroga y, sobre todo, hoy esta raza se destaca por su carácter único y disponible, en la terapia con mascotas.

Curiosidad: A lo largo de los años el labrador golden retriever también ha sido probado.

Características físicas del Labrador Retriever

El Labrador Retriever tiene un tamaño físico importante, poderoso, característica que lo hace un buen nadador y entrenado para el rescate, junto con las actividades de rescate en el mar. El peso ideal de un ejemplar de Labrador Retriever debe estar entre 27 y 40 kilogramos para un macho, la altura está entre 56 y 62 cm; en cambio para la hembra el peso varía entre 27 y 32 kilogramos y la altura varía entre 54 y 60 cm.

Esta raza necesita mucho ejercicio para evitar la aparición de la obesidad y otras enfermedades que podrían perjudicar su salud, como veremos en breve, en la sección dedicada a esta. Entre las características físicas de esta raza, destacamos las principales: la cabeza es ancha, tiene forma puntiaguda, la trufa es muy ancha y de color negro, tiene dientes de tijera.

No hay detalles particulares sobre los ojos, estos son marrones o avellanos; las orejas de esta raza tienen una base ancha, tienen una forma triangular y deben colgar. El cuello es importante en el Labrador Retriever, es vigoroso y tiene una altura media, encaja perfectamente con el pecho que debe aparecer profundo y ancho.

El pelo es liso, duro y muy grueso, su subpelo lo hace insensible al agua, característica que lo hace especialmente dotado y adaptable al agua; su pelaje es siempre de un solo color, marrón chocolate o champagne.

La cola no es muy larga, refleja una tendencia media y es grande en la unión y luego se encoge y se hace más delgada hacia la punta.

El precio a pagar para adoptar los cachorros del Labrador Retriever es de alrededor de 1000-1200 euros en las granjas y 800 euros en los hogares privados.

El carácter del Labrador Retriever

Esta raza es una de las más queridas en el mundo, los datos y estadísticas de todo el mundo recogidos por las diversas asociaciones y fundaciones que se ocupan de las actividades caninas y esta raza en particular, afirman que este perro tan querido, tiene un verdadero liderazgo entre los perros más apreciados por las familias.

Posee todos los requisitos perfectos para ser un buen perro de compañía, tal vez no refleje perfectamente los cánones del perro guardián, pero cuando marca su territorio, como todos los perros, se convierte en un fuerte protector de éste y de las personas que le son queridas.

No es agresivo por naturaleza, aunque su tamaño físico pueda inspirar temor hacia los malintencionados; es un excelente perro de compañía y por su temperamento natural también es indicado como una de las mejores razas para acompañar a los ciegos.

No es violento y/o agresivo, antes de lanzarse hacia otro perro y/o persona hace evaluaciones cuidadosas, nunca reacciona excepto en casos de peligro real para él y para las personas que cree que debe proteger.

No busca una pelea con otros perros y nunca el enfrentamiento físico, sólo intimida con su voz mientras sea posible; se queda en su lugar y vive su vida cotidiana. Tiene un excelente sentido del olfato, por lo que es utilizado por los guardianes de la orden para diversas operaciones y actividades distintas de la vigilancia y las acciones de rescate. Es un perro bueno, respetuoso y cariñoso.

Salud del Labrador Retriever

Esta raza necesita hacer mucho ejercicio, detrás de ese aspecto de su cariñoso perro, se esconde la gran necesidad de trabajar, de sentirse operativo y útil, necesita hacer mucho movimiento, también porque podría encontrarse con el avance de la edad, a algunas enfermedades graves: como mencionó la obesidad, peligrosa para su salud en general, para sus miembros inferiores y tanto para su corazón.

El exceso de peso también puede provocar una grave enfermedad de la cadera, que es común en perros de este tamaño.

Está predispuesta a la atrofia progresiva de la retina, una enfermedad que puede llevar a la ceguera, generalmente ocurre alrededor del quinto o sexto año de vida.

Por esta razón es necesario hacerla revisar anualmente cuando alcanza esta madurez para que pueda hacer frente a la enfermedad de manera oportuna.

Su dieta debe ser muy controlada, debido a su predisposición a la obesidad, no debe comer fuera de las dos comidas principales y sobre todo, atención a las calorías y delicias que le gustan.