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BULLDOG INGLÉS

BULLDOG INGLÉS

La historia del Bulldog Inglés tiene muchas curiosidades y un pasado que clasificaba a este tipo de perro, como violento y dedicado sólo a la lucha, una reputación que dictó un velo de indiferencia sobre esta raza y que casi llevó a su extinción.

Originalmente el Bulldog Inglés estaba destinado a la lucha contra los toros, las antiguas creencias afirmaban que esta práctica se utilizaba para hacer la carne del toro más suave y fácil de digerir cuando se sacrificaba después de una pelea.

Esta fue la opinión de los carniceros de aquellos tiempos remotos y antiguos enterrados en el pasado, que vieron en esta práctica, al bulldog inglés como el principal protagonista por su tamaño y tonelaje físico.

Lo que era un ritual realizado sólo por carniceros, se convirtió con el tiempo en una práctica ortodoxa y cruel, diseñada sólo por diversión por los pueblos antiguos, especialmente la nobleza que a menudo necesitaba acciones sangrientas y juegos inusuales para salir del aburrimiento de su triste rutina.

La Edad Media es el período histórico en el que esta práctica despiadada se vivió con mayor vigor e interés, las peleas entre bulldogs ingleses y toros llamados bull baitings, se convirtieron en un juego de diversión.

La brutalidad que vio el uso de estos perros no conocía límites; la nobleza debía asegurarse de que tuvieran la exclusividad de los mejores ejemplares: los malos y los más fuertes.

A este respecto, también se decretaron algunas reglas y las leyes del bosque, así llamadas, según las cuales algunos ejemplares en posesión de los “villanos” y por lo tanto no pertenecientes a los nobles, eran sometidos a nuevas torturas para asegurar el éxito de los oponentes con los propietarios nobles.

Una práctica brutal que implica la amputación de tres dedos de las patas delanteras de todos los bulldogs ingleses particularmente grandes cuyos amos no eran los aristócratas.

Fue un momento casi decisivo en la afirmación de esta raza; los propietarios, que no pertenecían a las altas esferas de las clases sociales ricas y nobles, no tuvieron otra opción que utilizar en la lucha, los perros que tenían a su disposición con razas físicas más pequeñas.

Los estudiosos y especialistas de la raza, afirman que a partir de este momento histórico, nació el bulldog inglés tal como lo conocemos.

Curiosidades históricas sobre el Bulldog inglés

Algunos historiadores dicen que el nombre de Bulldog ocurrió alrededor de 1632, cuando un individuo, llamado Preston Eaton después de haberse mudado a España, quiso tener los ejemplares ingleses comparados con los españoles, en arduos combates con los toros de España.

Pidió a un amigo que le enviara dos ejemplares por correo para hacer sitio a su extrañeza. Hoy en día las peleas con esta raza de perros se habían convertido en una verdadera moda de la nobleza inglesa, la misma Isabel I en 1558 estableció un día de la semana al que dedicar esta diversión, el martes, una costumbre que duró al menos hasta 1603.

Ella misma estuvo siempre presente en estas violentas manifestaciones y estuvo visiblemente involucrada en instigar e incitar a sus perros a pelear y ganar. Mientras los nobles se entusiasmaban con estas peleas, había algunas voces y personalidades del mundo editorial, que en cambio mostraban todo su desprecio por esta práctica, que en Inglaterra provocaba una verdadera aversión a los Bulldogs.

Algunos periodistas hablaban con voces y frases tristes sobre la lucha y los animales mismos; incluso fue calificado de placer brutal y repugnante por un columnista de la época y otra voz de la prensa se lanzó sobre estos perros, que los llamaban animales malvados y se dedicaban exclusivamente a la violencia, estas palabras: perro destinado a propósitos bárbaros y más detestables – continuando aún con una serie de aversiones contra la raza misma, esperando finalmente su total eliminación por falta de humanidad y utilidad, llamándolos una verdadera vergüenza para toda su especie.

El riesgo de extinción para el bulldog

El bulldog inglés corría un serio riesgo de extinción total de su raza, durante la primera exposición canina ocurrida en 1859, no estaba presente porque no se apreciaba su presencia y además el número de ejemplares estaba disminuyendo; tuvo que esperar un año para empezar a ver algunos de estos ejemplares, durante la siguiente exposición canina.

Una primera atención fue captada por los criadores que no conocían bien el pasado de estos perros y, algunos de ellos tomaron su situación particularmente a pecho, decidieron fundar un club en 1864.

Era una asociación para la protección de estos animales en la que participaban tanto criadores como amantes de los perros y razas en dificultad. Para ellos el bulldog inglés merecía ser salvado; sobre la base también se escribió un emotivo preámbulo a estos perros, en el que se afirmaba que esta raza no había sido bien entendida como se merecía, lo cual arrastraba desgraciadamente un pasado inquieto lleno de calumnias.

También se escribió que este perro, si se le trata bien y con afecto, es capaz de responder con lealtad, mostrándose dócil y tranquilo, sólo cuando se siente atacado o incluso descuidado por su dueño o dueños, puede llegar a ser menos afectuoso con el entorno que le rodea y mostrarse hostil hacia las personas que no son conscientes de su presencia y sensibilidad.

También se leyeron otros elogios y alabanzas que afirmaban que este perro, el bulldog inglés, es un excelente perro guardián, nadador y muestra un carácter resuelto y decidido, cualidades poco frecuentes en sus compañeros.

A lo largo del tiempo ha habido muchos debates sobre su raza y características físicas; los criadores de aquellos tiempos, después de leer las declaraciones escritas de los directores de la fundación y no habiendo experimentado su violento pasado como luchador, decidieron dirigir su atención a este animal con mayor énfasis.

Buscaban características físicas diferentes que hoy en día la unen a la raza moderna: es decir, más corta y con un aspecto más robusto, una cabeza más masiva y un tamaño de hocico ligeramente más discreto. Las descripciones que acabamos de mencionar brevemente han permanecido ancladas en el tiempo, a las que se han añadido, con el tiempo, también algunos cánones específicos, que han decretado el bulldog inglés estándar: estas directivas indicaban el peso del animal, que, de 22,7 kg, subía a una altitud de 25 kg.

El carácter y el comportamiento del Bulldog Inglés

El carácter y comportamiento del Bulldog Inglés tiende a disipar las antiguas historias y orígenes que lo veían como un perro de pelea y por lo tanto malo para el temperamento; en la era moderna este perro educado en la familia, con amor y afecto, sabe corresponder a sus amos de la misma manera.

Por su naturaleza y por su aspecto un poco gracioso para algunas expresiones faciales, se le define como un verdadero payaso; desde que era un cachorro es una gran persona juguetona, si se le acerca, se pone inmediatamente con el vientre vuelto hacia arriba en busca de efusiones y mimos. Salta, salta y emite gruñidos de felicidad que le acompañarán en su bienestar hasta la edad adulta; este perro desgraciadamente en el pasado ha arriesgado que su raza fuera casi cancelada debido a algún comportamiento cruel del hombre.

En la antigua Inglaterra, se vio envuelto en peleas con otros perros, eventos que afortunadamente se hicieron ilegales, aunque muchos años más tarde, el bulldog inglés fue objeto de estos desastrosos eventos de forma ilegal, en los suburbios y barrios menos ricos de las ciudades inglesas.

Hoy en día este perro es muy sensible y, si es reprendido por su dueño, sin quizás una causa real o para sí mismo, una motivación no reconocida, puede sufrir durante todo el día, hasta que será el propio dueño quien se acerque con la intención de enmendar y/o justificar su actitud, tratando de hacerlo y mostrándose, a su vez, amable y amistoso.

Sufre de soledad y le encanta quedarse y disfrutar de la compañía de su amo y de la familia que lo adoptó. Contra todos los rumores de su pasado, este animal no es agresivo, sabe ponderar bien las situaciones y tiende a ser reflexivo, incluso con otros perros; nunca es el primero en ser posiblemente irascible y, en algunos casos, evita los conflictos: sólo se hace hostil, como todos los perros, cuando se siente amenazado, él o su amo no suelen ladrar a menudo, sino sólo cuando hay una razón real que le empuja a actuar mostrando su lado directo de comunicación.

Este perro es digno, pacífico y es muy buen amigo de los niños, a pesar de su excesivo tamaño, sabe relacionarse con ellos y sabe dosificar su gran fuerza, a pesar de ello, siempre es bueno estar atento, sobre todo evitar que sean emprendidos por pequeños propietarios, juegos que pueden ser fuente de estrés y o espaciar al perro.

Nunca es agresivo, sabe ser paciente pero también es correcto que no se utilicen como simples juegos con los que hacer lo que quieras. El adulto siempre debe enseñar a los niños a respetar a los animales, los niños deben aprender bien las nociones sobre el perro: es un ser vivo, un miembro de la familia y debe ser tratado como tal.

Al decidir traer un perro de esta raza a la familia o adoptarlo, el futuro propietario debe llevar toda la información necesaria, no sólo conocer su historia, sino saber cómo comportarse con el recién llegado: qué come, qué prefiere y qué aspectos de su salud debe proteger.

El dueño debe acostumbrar al perro a caminar, a hacer ejercicio sin cansarse, sufre de algunas sibilancias, no es un gran corredor, pero necesita hacer ejercicio, caminar todos los días para salvaguardar su tamaño y no arriesgarse a la obesidad por una vida demasiado sedentaria. Su principal enemigo es la alta temperatura, así que ten cuidado en la estación más caliente del año.

Características físicas del bulldog inglés

El aspecto físico muestra un perro fuerte y robusto, se nota inmediatamente a primera vista que hay una cierta discrepancia entre el torso y la cabeza, que parece muy grande y ancha, en comparación con el resto de la estructura física.

El hocico es corto y el hocico, en vez de desarrollarse en longitud, se muestra inmediatamente con una abertura amplia e importante. No tiene una altura relevante, aparece bajo y fornido, pero los miembros son muy musculosos, resistentes y atléticos; hay una clara diferencia entre el macho y la hembra, esta última, aunque mantiene la misma presencia física, es más pequeña y de estructura física más modesta.

La primera impresión que erróneamente se advierte cuando se mira a un Bulldog Inglés, es que éste está estrictamente relacionado con la lucha, dotado de gran fuerza y agallas competitivas.

La cabeza es la parte del cuerpo que sobresale más que el resto de su físico; la cabeza y el ancho del cráneo son importantes y prominentes, las mejillas deben abarcar todo el ancho de la propia cabeza, es corta y para ser un ejemplar médico debe presentar una serie de arrugas y pliegues que caracterizan su visualización frontal.

Para la evaluación final de un ejemplar perfecto de la raza, hay que medir y evaluar muchos detalles físicos meticulosos; no basta una simple visión, hay cánones muy precisos en cuanto a las diversas longitudes y distancias; todo se basa en relaciones precisas y bien ponderadas, como la distancia entre la parte interna del ojo y la parte externa de la trufa, que nunca debe ser mayor que la que existe entre la punta de la propia trufa y el ángulo del labio inferior.

La trufa y las fosas nasales son poderosas y grandes, de color estrictamente negro; mirando la boca, se nota inmediatamente que el labio superior es muy ancho, colgante y descendente, que cubre completamente toda la mandíbula; la estructura de esta última ve la inferior más sobresaliente que la superior, es muy ancha y ancha.

Los ojos tienen un tamaño medio y no tienen que estar hundidos o en relieve, tienen la característica de estar muy alejados unos de otros, y su color es oscuro casi negro.

Las orejas están situadas en la parte superior de la cabeza, están orientadas hacia abajo, su composición en su interior se define como rosa, es decir, hay pliegues que permiten tener una amplia visión de la parte interna de la oreja. El cuello, como se puede notar inmediatamente, es muy corto en comparación con el resto del torso, pero al mismo tiempo es muy fuerte y tiene una cantidad de piel, arrugada y muy gruesa, especialmente en la zona cercana a la garganta.

En la descripción física de un perro hay que hacer especificaciones que tienden a confundirse; por ejemplo, hay una diferencia entre la estructura del cuerpo y el tren delantero o trasero: el primero describe de manera tan fácilmente intuible la estructura externa del cuerpo, que a primera vista se ve inmediatamente como un todo, el segundo en cambio describe una parte precisa y exacta del perro, es decir, toda la parte que afecta a la estructura del animal.

En el caso del Bulldog enano inglés, se observan hombros muy anchos con tendencia a la baja, parecen potentes y musculosos; al principio parece que no presentan ninguna línea de demarcación con el resto del torso, es como si estuvieran unidos con el resto del cuerpo.

En las extremidades podemos notar la diferencia entre las posteriores y las anteriores, estas últimas, en efecto, deben ser más cortas que las primeras, pero de manera armónica, presentando el perro con actitudes naturales y fáciles para el mismo; aclaraciones para la longitud, que no deben afectar a su fisicalidad, el perro no debe aparecer como un ejemplar con lisiados y malformaciones de cualquier tipo.

El tren trasero tiene, como se ha dicho, extremidades más largas y curvadas, son fuertes y con una musculatura intensa; las patas de las cuatro extremidades son redondas, compactas y los dedos están bien separados unos de otros; las patas están ligeramente orientadas hacia afuera.

La misma parte del pecho es vigorosa y orgullosa, desciende entre los miembros delanteros a partir de la punta alta de los hombros; toda esta parte es robusta y enérgica, sostiene un pecho equipado con costillas y no parece en absoluto colgante.

En esta raza hay una parte que se define como “lomo de cabra”, expresión que sólo se utiliza para el bulldog inglés; esto indica un arco que se forma en la parte posterior, donde la columna vertebral se curva hacia la cola, lo que delimita esta zona en particular. La cola suele ser muy corta, está girada hacia abajo y es redonda, más ancha en la base de la unión y luego parece más estrecha. Cuando mira hacia arriba, nunca debería ser capaz de pasar por encima de la espalda del perro.

El pelo es corto y compacto, suave al tacto y el color de todo el pelaje es de una sola tonalidad, presentando sólo una especie de máscara en el hocico y en la nariz negra; la tonalidad permitida es la leonada en sus diferentes gradaciones, las excepciones aceptadas son inherentes al blanco con posible moteado.

La altura de la cruz del Bulldog Inglés es de unos 40 cm para el ejemplar macho, la hembra, por el contrario, tiene una medida de unos 37-38 cm; el peso indicado es de 25 kg para el macho y en lugar de 23 kg para la hembra.

Algunos perros pueden tener defectos, en las competiciones caninas, con este término, queremos indicar ese detalle que va más allá de las descripciones físicas y probadas antes mencionadas; no son significativas para la definición de la raza de un perro, pero durante las competiciones pueden afectar a la posible clasificación y a la victoria, dando lugar a algunas imperfecciones, definidas como defectos, que lo penalizan durante la posible carrera con otros perros.

El precio a pagar para adoptar un Bulldog Inglés es de unos 1500 euros en las granjas de cría y unos 1000 euros de particulares.

Salud y Nutrición del Bulldog Inglés

Cuando se adopta o se compra un bulldog inglés, es importante tomar toda la información necesaria para tratarlo bien y de la mejor manera posible. En el pasado esta raza era mucho más susceptible a las enfermedades del sistema cardiovascular, en las últimas décadas la investigación veterinaria sobre esta raza ha aportado muchas noticias interesantes y positivas sobre la longevidad del perro.

Se ha llevado a cabo una estricta selección de la raza, para que estos perros puedan aumentar sus años de vida, pero sobre todo una buena calidad de vida.

Algunas patologías que pueden afectar al bulldog inglés son las siguientes: displasia de cadera frecuente en muchas razas que se acercan en la apariencia física y en la potencia del propio animal.

Entonces el problema del paladar blando, la sarna demodéctica, la alopecia cíclica de la cadera, por mencionar los más frecuentes, podría tomar el relevo.

La más frecuente: alopecia cíclica de cadera

La alopecia cíclica de la cadera es muy frecuente en este perro, no es grave y no presenta un aspecto de picor para el perro, pero aparece con manchas claras en el torso desprovistas de pelo; aparecen y aparecen principalmente en la zona de la cadera, pero también pueden transmitirse a otras partes del cuerpo.

Una vez que se ha hecho el diagnóstico, puede curarse y el pelo vuelve a crecer de forma natural a un ritmo de entre tres y seis meses después de la aparición de la enfermedad. Esta enfermedad está vinculada a la renovación cíclica del cabello y no da lugar a preocupaciones particulares, también puede ser desencadenada en algunas ocasiones por cambios hormonales y factores externos.

La sarna demodéctica

La sarna demodéctica se presenta con manchas sin pelo en algunas partes del cuerpo, especialmente en las extremidades y en las zonas circundantes, en el pasado se hablaba mucho de esta enfermedad y se suponía que se transmitía de la madre a los jóvenes; hoy en día, sin embargo, sabemos que no hay ningún factor hereditario, la enfermedad es portada por un parásito, un ácaro que causa la enfermedad.

Ocurre principalmente en cachorros de menos de un año de edad, no es infeccioso para los humanos ni para otros especímenes sanos. La parte más grave y seria de la enfermedad, está presente con parches más grandes y costras escamosas; si no se trata en esta etapa, puede traer daños y problemas mucho más graves y serios.

El paladar blando

El paladar blando es una enfermedad relacionada con los bulldogs ingleses y su particular forma de la cabeza, lo que se nota inmediatamente es la formación de la mandíbula, en su conformación la parte superior es más corta que la inferior.

Normalmente esta conformación, aunque todos los aparatos internos sean estrechos: cavidades nasales, faringe y laringe; no causa problemas particulares, sino sólo una respiración ruidosa, especialmente durante las horas de descanso. Sin embargo, en algunos casos puede ocurrir que esta conformación cause episodios de apnea y dificultades respiratorias.

Por lo tanto, es probable que se produzcan problemas graves con tendencia al colapso en caso de esfuerzo y excitación del perro. El diagnóstico es un poco complicado porque el veterinario debe poder ver bien las cavidades internas, por lo que siempre es aconsejable realizar una modesta anestesia para que el médico pueda ver bien y con calma la zona afectada; se realiza una intervención quirúrgica sobre el defecto para eliminarlo y preservar la salud del perro.

Otohematoma

El otohematoma es una patología que afecta generalmente a los perros de esta raza, especialmente a aquellos que suelen sufrir alergias y tienden a rascarse las orejas con frecuencia, pero sobre todo a los que sufren de otitis. Se manifiesta con algunas hinchazones que se forman en el interior de la oreja tras el continuo roce, algunas fugas de sangre de los capilares pueden provocar estos hematomas, que se tratan con un posible drenaje.

Esto puede hacerse con alguna aspiración por jeringa o incluso con la aplicación del pequeño tubo utilizado para el drenaje. En este último caso, el perro debe estar provisto de un “collar isabelino” que impida que el bulldog se mueva de forma ruinosa durante el procedimiento.

El moderno bulldog inglés ya ha superado ampliamente su pasado como perro de pelea y violento; hoy en día es un perro de compañía, alegre, es fácilmente amado por sus dueños, superando cualquier reticencia a su expresión un poco fea y como animal de boxeo; tiene una personalidad fuerte y decidida y se adapta bien a la vida familiar.